Todo lo que hay que tener en cuenta sobre trabajos al aire libre y el riesgo de estrés térmico por calor

Las condiciones termohigrométricas en el entorno laboral pueden impactar significativamente la salud y seguridad de los trabajadores. Mantener la temperatura central del cuerpo alrededor de 37 ºC es crucial para evitar problemas de salud derivados de una acumulación excesiva de calor. El equilibrio térmico entre las ganancias y pérdidas de calor debe ser constante, ya que factores como la carga de calor, actividad física y características de la ropa influyen en la sobrecarga térmica. Esta sobrecarga puede agravarse debido a la condición de salud del trabajador, enfermedades preexistentes, consumo de sustancias como cafeína o alcohol, falta de descanso, y otros factores personales.

Es esencial reconocer los síntomas de sobrecarga térmica, como erupciones cutáneas, sudoración, calambres, deshidratación y síncope por calor para prevenir daños graves como el golpe de calor. Para mitigar estos riesgos se recomienda comunicar cualquier sensibilidad especial al responsable de prevención, usar ropa adecuada, organizar trabajos en zonas de sombra, evitar comidas copiosas y bebidas con cafeína, y tomar pausas frecuentes en lugares frescos. Además, es crucial evitar trabajos extenuantes en las horas más calurosas y estar atento a los primeros signos de malestar, actuando rápidamente para prevenir emergencias.

La información completa sobre todo lo que hay que tener en cuenta en relación a los trabajos al aire libre y los posibles golpes de calor se encuentra en la siguiente noticia:

Nota informativa para los trabajos al aire libre con riesgo de estrés térmico por calor

Además, a continuación facilitamos el acceso a contenidos más detallados ofrecidos por las administraciones estatales y autonómicas al respecto: